Dharma en Ruta
Patricia Gálea — fundadora de Dharma en Ruta

Sobre mí

Historia de la escuela

Patricia Gálea — fundadora de Dharma en Ruta

“Antes hubo simplemente una persona intentando entender cómo vivir de una manera más coherente consigo misma.”

Sobre mí

Esta historia no va solo de mí.

Quédate hasta el final para descubrir quién hay detrás de Dharma en Ruta. Aunque, en realidad, esta historia no va solo de mí. Va también de todas esas personas que, en algún momento, sienten que la vida que están viviendo ya no termina de parecerse a quienes son.

A veces las ideas no nacen de un “business plan”, ni surgen de una estrategia perfectamente calculada en un escritorio.

Dharma en Ruta nace de una crisis y de un viaje. O, mejor dicho, de muchos viajes —la mayoría internos—. De decisiones incómodas, cambios de rumbo, pérdidas, preguntas, reinvenciones y momentos en los que la vida me obligó a mirarme de frente. De un recorrido lleno de curvas que me fue quitando capas hasta dejarme delante de un espejo más honesto.

Y aunque hoy exista una escuela, una comunidad y un proyecto detrás, antes hubo simplemente una persona intentando entender cómo vivir de una manera más coherente consigo misma.

El inicio

Un 31 de diciembre empaqué lo justo.

Todo empezó en 2018. Tras una ruptura de pareja, algo dentro de mí hizo “clic”. Fue entonces cuando atravesé una crisis tan profunda que ningún rincón de mi vida quedó sin cuestionar. Y aunque durante mucho tiempo intenté sostener lo conocido, hubo una parte de mí que sabía que ya no podía seguir viviendo igual.

Decidí que no quería seguir viviendo desde el miedo. Dejé atrás la vida que conocía, compré un billete de solo ida y me lancé sola a recorrer el Sudeste Asiático.

Me recuerdo con miedo, sí. Pero también con una sensación inmensa de libertad.

Ese viaje cambió mi vida. Aprendí a estar conmigo, a sostener silencios, a cuestionarme muchas cosas, a convivir con la incertidumbre y a descubrir que existían otras formas de vivir. Fue allí donde empezó realmente mi camino hacia dentro. El inicio de mi propio Dharma.

El camino hacia dentro

Vipassana. Y justo al salir… el mundo se paró.

Poco después llegó otra de las experiencias más transformadoras de mi vida: un retiro de meditación Vipassana.

Y justo al salir… el mundo se paró.

En plena pandemia nació Patricia Holistic Yoga, la primera forma que tomó todo esto. Empecé compartiendo yoga, meditación y acompañamiento online para ayudar a otras personas a atravesar la incertidumbre que tod@s estábamos viviendo… mientras yo también atravesaba la mía.

La fusión

La furgoneta, Thelma y Louise, y vivir de otra manera.

Con el tiempo, mi vida empezó a transformarse por completo. Llegó la furgoneta —en la que vivimos 4 años—, llegaron los viajes en ella con Thelma y Louise —mis michis—. Y llegó también una vida mucho más conectada con el movimiento, la naturaleza y la libertad.

Durante años viví viajando y creando desde la ruta; retiros, experiencias, eventos, festivales, yoga camps, viajes, comunidad…

Y mientras seguía acompañando a otras personas, yo también seguía haciéndome preguntas. Porque, aunque el yoga, la fisioterapia, los viajes o la espiritualidad formaban parte de mí, sentía que nada de eso por separado terminaba de “definirme” del todo. Mi vida no iba solo de yoga, ni solo de cuerpo, ni solo de viajar. Iba de explorar cómo vivir con más verdad.

Porque vivir desde la autenticidad y el reconocimiento de tu propia sombra no siempre es cómodo. Pero sí profundamente liberador.

Vida en ruta — furgoneta y naturaleza
El nacimiento de Dharma en Ruta

El nacimiento de Dharma en Ruta

Literalmente, en un sueño.

Con el tiempo sentí que Patricia Holistic Yoga ya no podía contener todo lo que estaba emergiendo. Y entonces apareció Dharma en Ruta. Literalmente, en un sueño.

Como si la vida estuviera intentando dar nombre a algo que llevaba años gestándose por dentro. Y entendí que todo lo vivido hasta entonces quería transformarse en algo más grande, profundo, más completo y con mayor coherencia.

Así nació la escuela. Una escuela para la vida.

Un espacio que une cuerpo, mente, emociones, vínculos, propósito, espiritualidad y vida cotidiana desde una mirada práctica y humana. Una escuela colaborativa, nutrida por distintas voces y profesionales que comparten su experiencia, conocimientos y recorrido personal formando una red viva de acompañamiento y comunidad.

Porque creo profundamente que el conocimiento que realmente transforma no es solo el que se estudia, sino el que se vive.

La filosofía detrás de la escuela

¿Qué pequeña acción me acercaría más a lo que soy?

La palabra Dharma proviene del sánscrito y deriva de la raíz “Dhri”, que significa sostener. Dharma es, de alguna forma, aquello que te sostiene cuando empiezas a vivir en coherencia contigo. Lo que nace cuando estás realmente presente, cuando tus decisiones tienen sentido para ti y cuando tu vida deja de construirse únicamente desde el miedo, la inercia o las expectativas externas.

Por eso, hay una pregunta que resume muy bien la esencia de esta escuela:

¿Qué pequeña acción me acercaría más a lo que soy?

Y “lo que soy” abarca mucho más de lo visible. Tiene que ver con cómo cuidas tu cuerpo, cómo te relacionas, cómo gestionas tu dinero, cómo habitas tu hogar, cómo trabajas, cómo te hablas a ti mism@ o desde qué intención haces las cosas.

Dharma en Ruta organiza este camino en 8 áreas de la vida inspiradas en la rueda de la vida, la filosofía del Dharma y también en las casas astrológicas, que representan distintos ámbitos del ser humano. Cada una simboliza un espacio de aprendizaje, transformación y expansión.

Porque el viaje externo y el interno están profundamente conectados.

La visión

Existe otra manera de vivir.

Creo profundamente que existe otra manera de vivir. Una vida con más presencia, más coherencia y más libertad interior.

Dharma en Ruta nace como una invitación a volver a ti. A cuestionar patrones, conocerte más profundamente y construir una vida que sí se parezca a quién eres de verdad. Para acompañarte a descubrir tu propia ruta, aprendiendo a vivir con más consciencia y autenticidad.

Porque los procesos reales no obedecen calendarios exactos. No puedo prometerte que llegarás a donde deseas en un mes, ni en un trimestre, ni siquiera en un año. Pero sí puedo prometerte algo…

Que si decides empezar este camino, poco a poco irás descubriendo que muchas de las respuestas que buscabas fuera… quizá siempre estuvieron esperándote dentro de ti.

Y que no tendrás que recorrer esa ruta en soledad.